
1.- No es un simple adhesivo para mantener el ojo cerrado. Su diseño patentado actúa en relación con la placa tarsal y la mecánica natural del párpado superior, favoreciendo un cierre más anatómico.
2.- Se coloca sobre el párpado superior y no entra en contacto con la córnea ni con la superficie ocular.
3.- No requiere intervención quirúrgica ni la colocación de componentes permanentes.
4.- Es ligero, discreto y adecuado tanto para el entorno clínico como para su utilización domiciliaria.
5.- Puede colocarse fácilmente por el personal sanitario entrenado o por el propio paciente después de recibir las instrucciones correspondientes. Tienes el paso a paso en nuestro canal de YouTube.
6.- Es un dispositivo de un solo uso, indicado para uso diurno o nocturno, hasta 12 horas seguidas.
7.- Es un producto no estéril y su formato compacto facilita el transporte, el almacenamiento y la gestión del inventario en la clínica.
8.- Puede incorporarse al manejo de situaciones clínicas en las que sea necesario facilitar el cierre palpebral y reducir la exposición de la superficie ocular, entre ellas:
- Lagoftalmos
- Queratopatía por exposición
- Disfunción del nervio facial
- Alteraciones corneales neurotróficas
- Protección ocular posoperatoria
- Cuidados oculares en pacientes ingresados en UCI
- Patologías de la superficie ocular asociadas a un cierre palpebral insuficiente
9.- La indicación se realiza de forma individualizada, tras valorar el grado de exposición, la función palpebral y el estado de la córnea y la superficie ocular.
10.- Puedes encontrarlo en nuestra tienda online en formato de caja de 15 unidades.