¡Y AHORA LÁGRIMAS CON MIEL DE MANUKA!

¡Y AHORA LÁGRIMAS CON MIEL DE MANUKA!

Dr. Alberto Ollero Lorenzo
Entrevista 29/04/2022
Dr. Alberto Ollero Lorenzo: ¡Y AHORA LÁGRIMAS CON MIEL DE MANUKA!

¿Qué nos dice el tfos DEWS II sobre la miel?

En su informe sobre gestión y tratamiento de DEWS II de 2017 en su apartado 8.2 titulado Miel nos dice los siguiente:

“Durante siglos algunas culturas han considerado que los productos apícolas, como la jalea real y la miel, tienen propiedades medicinales. En diversos estudios clínicos y de laboratorio de nivel 2 y 3 se ha notificado que tienen propiedades antibacterianas, antiinflamatorias, antioxidantes y de curación de heridas. La administración oral de jalea real puede restablecer la capacidad de secreción lagrimal en un modelo de ojo seco con supresión del parpadeo. La aplicación tópica de colirio de miel de Manuka puede reducir el número de bacterias aisladas del margen del párpado y la conjuntiva en pacientes con EOS. Una crema de microemulsión para ojos de miel de Manuka Cyclopower con actividad antimicrobiana confirmada en pruebas preclínicas ha demostrado ser segura en un ensayo de tolerabilidad en humanos de fase I. Aunque es prometedor, se necesitan más ensayos clínicos para evaluar el papel terapéutico de esta formulación y otros productos apícolas” L. Jones et al./The Ocular Surface xxx (2017)

La miel de Manuka se obtiene de un arbusto de crecimiento rápido denominado Leptospermun Scoparium que suele medir entre 3 y 4 metros y que coloniza zonas costeras y tierras bajas de Nueva Zelanda.

Las conocidas propiedades antibacterianas de la miel de Manuka se deben a la presencia del metilglioxal (MGO) y de hecho su precio ya de por si elevado, es mayor cuanto mayor sea la concentración de MGO.

Todos somos conocedores del uso de la miel en general para usar como vendaje de heridas por sus propiedades antimicrobianas, su alto contenido en azúcar y su bajo pH inhiben el crecimiento microbiano, pero ¿qué hace a la miel de Manuka diferente a las demás? Precisamente la presencia del compuesto citado anteriormente, el metilglioxal, le añade un componente adicional a la ya de por si potente capacidad antimicrobiana de la miel. Esta actividad “extra” fue descubierta por el profesor Peter Molan en Nueva Zelanda en la década de los ochenta, cuando se dio cuenta de que la acción antimicrobiana de la miel de Manuka se mantenía incluso tras la extracción del peróxido de hidrógeno.

En el año 2008 fue cuando se descubrió la causa de ese pequeño milagro antimicrobiano cuando se identificó el MGO como un compuesto presente en la miel de Manuka. Desde entonces, la miel de Manuka ha sido probada contra una amplia variedad de microrganismos incluyendo las superbacterias que son resistentes a la mayoría de antibióticos y las bacterias que se protegen con el biofilm.

Es importante destacar que la cantidad de MGO es distinta en las diferentes variedades de miel de Manuka y no todas las mieles de Manuka tienen unos altos niveles de actividad antimicrobiana.

Otros usos que se le han dado tradicionalmente a las mieles y que en el caso de la miel de Manuka también entra dentro de sus propiedades, es el tratamiento de heridas infectadas, gingivitis, quemaduras, úlceras, lesiones traumáticas y secundarias a radioterapia entre otros.

Pero, ¿por qué está tan de moda la miel de Manuka a pesar de ser tan cara y escasa?

Todo comenzó un 27 de enero de 2010 en el abierto de Australia cuando durante un enfrentamiento entre Jo Wilfried Tsonga (Le Mans, Francia; 1985) y Novak Djokovic (Belgrado, Serbia 1987) el serbio tocó fondo.
Djokovic había alcanzado los cuartos de final cediendo un solo set durante el camino, se enfrentaba en esta ronda con Tsonga que en aquel momento era el número 10 de la ATP. El primer set lo gana Tsonga en un tiebreak por 10-8, el segundo es para Djokovic por 7-5. En el tercero arrasa Djokovic con un contundente 6-1, pero a partir de aquí comienza un suplicio para el serbio. Lo cuenta el su libro “El secreto del ganador” publicado en 2011.

“Estaba 0-40 al servicio, con Tsonga 3-1 arriba. Necesitaba servir a la perfección para recuperar el control. Si quería tener opciones de seguir luchando, necesitaba darle la vuelta a aquel juego, necesitaba conectar el mejor saque de los cientos de miles que había hecho en toda mi carrera. Boté dos veces la pelota, lancé al aire, traté de estirarme, pero mi pecho estaba agarrotado. Falta. Mi mente estaba confusa. Dos botes, pelota al aire, saque. Doble falta y juego para Tsonga. El final fue rápido y compasivo, como el de una ejecución. Estaba agotado. Diecisiete años de entrenamientos diarios y no me quedaban fuerzas físicas ni mentales para medirme con el mejor sobre la pista. Era 27 de enero de 2010 y una doble falta me había llevado a tocar fondo profesionalmente”

Por suerte para Djokovic entre el público se encontraba un médico de nacionalidad serbia, el doctor Igor Cetojevic que, con un asombroso ojo clínico le aseguró que su problema estaba en su alimentación y concretamente en su intolerancia al gluten. Teniendo en cuenta que los padres de Djokovic eran dueños de una pizzería en Belgrado y que su dieta como el propio jugador confesaría más tarde, se basaba en pizza, pasta, pan y azúcar, el resultado del cambio en su alimentación, fue espectacular.

El propio Djokovic lo comenta en otro párrafo de su libro “El secreto del ganador”:

“Cambié de preparadores físicos en busca de un nuevo régimen de ejercicios. Cambié de entrenadores, pensando que cambiando mi técnica me liberaría de esa maldición. Me operé la nariz con la esperanza de poder respirar con más facilidad. Pero nada, ninguna de esas cosas dio resultado. Tenía la técnica, el talento y el impulso. Disponía de los recursos para probar cualquier clase de preparación mental y física conocida para el hombre, así como el acceso a los mejores médicos del mundo. Pero no era nada de eso. Lo que realmente impedía mi pleno rendimiento era algo que jamás había imaginado. Mi entreno y preparación eran los correctos. Pero me alimentaba fatal”.

El doctor Igor Cetojevic le preparó a Djokovic una dieta exenta de gluten, sin lácteos y con batidos proteicos. Además, le aconsejó beber agua tibia para hidratarse (porque la fría retrasa la digestión), le redujo el consumo de azúcar, de mantequilla e incorporó a su dieta un alimento excepcional, la miel de Manuka.

Djokovic toma dos cucharadas diarias de miel de Manuka con el desayuno y a ello le atribuye el no haber sufrido resfriados desde entonces.
A partir de aquí y tras la publicación del libro de Djokovic, la miel de Manuka está haciendo furor a nivel mundial. Se le atribuyen todo tipo de cualidades para lo que se ha denominado el nuevo “oro líquido”.
Es una miel muy cara y escasa, pero no es ni con mucho la miel más cara del mundo. De todas las mieles la que alcanzó el precio más alto es la denominada miel de Elvish o Peri Bali en turco, de la que se llega a pagar hasta 5000 euros por kilogramo. Su precio se justifica por la dificultad de su obtención ya que proviene de las cuevas de Saricayir situadas en unas montañas de la provincia de Artvin en el noroeste de Turquía donde las abejas crean una miel de alta calidad y rica en minerales. Otras mieles con precios desorbitados son la marca Life Mel producida en Israel por Zuf globus (500 dólares el kilogramo), la miel del arbusto de Sidr que crece salvaje en el desierto del Yemen (140 dólares un bote de 500 gramos) o la miel Bashkir hecha con las flores del tilo Bashkortostán en Rusia (140-220 dólares por kilogramo).

Como curiosidad tenemos la miel que se produce en los tejados del Palais Garnier de París. Cada año se produce más de 500 kilogramos de una miel exquisita que se puede comprar en la boutique del teatro por poco más de 10 euros el frasco de 125 gramos y también se puede encontrar en la tienda de comestibles de lujo Fauchon. Y siguiendo con las curiosidades, hoy se sabe que las abejas producen hasta cinco veces más miel en medio urbano que en plena naturaleza, además la variedad de especies es mayor y como en el medio urbano hace más calor, las plantas dan flores durante más tiempo.

Tejados del Palais Garnier de París, miel Tejados del Palais Garnier de París, miel
Tejados del Palais Garnier de París

Sin embargo, la miel de Manuka es la que tiene más fama, los especialistas están de acuerdo en que posee probadas propiedades antisépticas, antioxidantes y antiinflamatorias. Como el resto de las mieles su alto contenido en azúcar y su pH bajo inhiben el crecimiento bacteriano lo que en la miel de Manuka se acrecienta por la presencia del MGO.

Ahora por fin disponemos de gotas y gel con miel de Manuka para tratamiento de la EOS (enfermedad de ojo seco) con demostradas propiedades para reducir significativamente la carga bacteriana del borde palpebral y la inflamación al disminuir la presencia de MMP-9.


Dr. Alberto Ollero Lorenzo
Unidad de Córnea y Superficie Ocular Hospital Meixoeiro (Vigo).
Centro Médico Quirúrgico Concheiro (Vigo).

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