ENFERMEDAD DEL OJO SECO: TEST DIAGNÓSTICOS MÁS HABITUALES EN MI PRÁCTICA DIARIA.

Dr. José L. Güell

Dr. José L. Güell

    Es evidente el interés creciente sobre una patología que es tan prevalente: la Enfermedad del Ojo Seco. Sin lugar a dudas los problemas relacionados con el ojo seco abarcan todo un espectro tremendo de situaciones clínicas diferentes y es, probablemente, la patología más prevalente en el humano.

    No pretendo ser nada academicista, pero es importante leer los pasos del corredor diagnóstico del DEWS II de una manera correcta. No es que haya 4 pasos consecutivos, ojalá fuera tan sencillo. Son pasos paralelos. El hecho que el DEWS los denomine 1, 2, 3 y 4 no significa que haya que comenzar siempre por el 1º y que le siga el 2º.

    Lo que hay que hacer en primer lugar es un correcto diagnóstico, o sea lo primero es distinguir si nos encontramos ante un problema de ojo seco o no, porque muchas veces hay molestias o síntomas, e incluso algún signo en común con otras patologías y no las podemos englobar en un problema de ojo seco.

    Una vez que hemos diagnosticado que estamos ante un ojo seco, hemos de intentar determinar por qué. Como dice muy bien el DEWS, en la mayor parte de los casos nos vamos a encontrar con un problema inflamatorio detrás. Pero eso no significa que tengamos necesariamente que tratarlo con antiinflamatorios, significa que hay un proceso inflamatorio y quizás podamos atacarlo sin necesidad de utilizar antinflamatorios, sino tratando el problema que provoca la inflamación.

En resumen:

  1. Diagnosticar si realmente nos encontramos ante un problema de ojo seco.
  2. Con los medios diagnósticos que tengamos, diagnosticar qué tipo de ojo seco tenemos (aunque con frecuencia será un proceso combinado).
  3. Diseñar una estrategia de tratamiento que esta sí tendrá una serie de pasos que llevar a cabo.

    Yo empezaría con lo más sencillo y económico para el paciente y que yo crea que es lo más eficaz. A medida que esa pauta terapéutica no vaya funcionando, iría avanzando en los pasos.

    Hablando de mi corrector diagnóstico, mis imprescindibles son la evaluación del BUT como el primer paso y más esencial. Es decir, no me preocupo de un paciente con ojo seco desde el punto de vista terapéutico si no tiene alterado el BUT (tiempo de ruptura lagrimal). Si no lo tiene alterado, no estamos ante un paciente de ojo seco con impacto funcional. Podemos estar ante un paciente con atrofia de las glándulas de meibomio, incluso con disminución de la secreción lagrimal basal, o alteraciones de la osmolaridad, es decir, con una situación pre-ojo seco, pero si no tiene alterado el BUT no tiene ojo seco-funcional.

    En segundo lugar me gusta realizar un test del volumen lagrimal. El Schirmer es la forma más sencilla y más universalmente conocida.

    Sin lugar a dudas, la exploración mas importante la vamos a realizar con la lámpara de hendidura y algunas tinciones biológicas, especialmente una delicada evaluación con fluoresceina: tanto para ver signos de inflamación como para comprobar si hay enrojecimiento, vascularización o signos específicos de activación conjuntival, posible conjuntivochalasis leve, moderada o severa; posible síndrome de Bell, comprobar si movimiento palpebral adecuado, etc.

    Finalmente siempre mejor si podemos incluir un medidor biológico de la inflamación tanto para medir proteínas como osmolaridad.

Dr. José L. Güell

Dr. José L. Güell

Director del Departamento de Córnea y Cirugía Refractiva de IMO.
Coordinador de Segmento Anterior de European School for Advanced Studies in Ophthalmology (ESASO).
Past President of European Society of Cornea Ocular Surface Disease Specialists (EUCORNEA),
and European Society of Cataract and Refractive Surgeons (ESCRS).
Profesor Máster en Córnea y Cirugía Refractiva y Segmento Anterior de IMO.