RECOMENDACIONES EN EL USO DE LENTES DE CONTACTO Y DE COLIRIOS DURANTE EL CONFINAMIENTO POR EL COVID-19

Prof. Juan Durán de la Colina

Prof. Juan Durán de la Colina

En esos momentos de enorme preocupación, y después de varias semanas de confinamiento, vamos siendo cada vez más conscientes de que la vida continúa y que debemos adaptar nuestras rutinas a las circunstancias en las que nos toca vivir. Ya se ha repetido que la enorme ubicuidad del coronavirus hace que esté presente en numerosos lugares y eso tiene que hacernos más precavidos en el uso de lentes de contacto y en el de colirios

Su presencia en lágrimas de algunos pacientes no hace más que incrementar nuestra responsabilidad cuando empleamos estos sistemas. Tienen en común los usuarios de lentes de contacto y de colirios el que se tocan la región periocular con más frecuencia.

El uso de lentes de contacto, algo tan común, requiere de unos consejos específicos en este periodo. Es un buen momento para reforzar los hábitos de su higiene y plantearse mayores periodos de descanso. Ya no son necesarias para deportes, vida social, etc., por lo que limitar su uso reducirá la mínima agresión que su porte provoca en la superficie del ojo.

Las recomendaciones actuales incluyen:

  • Si se decide continuar con el uso, es mejor hacerlo con las de recambio diario.
  • Cuando no se haga así, para la higiene y desinfección, es recomendable el sistema de peróxido y el frotamiento de las mismas. Hay que tener presente la alta facilidad del coronavirus para permanecer en superficies plásticas.
  • Cuando manipulemos las lentes de contacto, la higiene se ha de hacer con agua y jabón, evitando en este caso el empleo de geles hidroalcohol. Esto mismo es válido para la limpieza de gafas.

No quiero ser alarmista pues no hay datos que demuestren que el uso de las lentes de contacto aumenta el riesgo de sufrir la infección.

En cuanto al empleo de colirios, la mayoría de los pacientes no reciben instrucciones de cómo hacerlo. En estos momentos se ha de aconsejar aún más el uso de una toallita para tirarse del párpado cuando instilamos la gota. Hacerlo tumbado facilita la maniobra y requiere menos manipulación de los párpados. Hay que evitar que el extremo del envase toque piel o conjuntiva. Se prescribirán colirios en unidosis cuando haya disponibilidad.

En consulta se han de limitar los colirios y tocar los párpados directamente con los dedos. Es una práctica habitual ayudar a abrir el párpado del paciente con el pulgar. Es momento de cambiar de hábito. Hacerlo con un bastoncillo es más higiénico, menos molesto y más eficaz.

Prof. Juan Durán de la Colina

Prof. Juan Durán de la Colina


Catedrático de Oftalmología en la Universidad del País Vasco.
Director Médico del Instituto Clínico-Quirúrgico de Oftalmología en Bilbao (ICQO).
Doctor en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela.
Fellow en Córnea y Enfermedades Externas en Massachussets Eye and Ear Infirmary, Harvard University, Boston y Becario MEC-Fulbright en Schepens Eye Research Institute, Boston.